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    MALTRATO FÍSICO Y MALTRATO EMOCIONAL

     

    Son maltrato a los animales de compañía, las siguientes actitudes:

    • Físicos:
      • Provocar su muerte por acción
        • Matarlo intencionadamente por cualquier medio
        • Poner su vida en riesgo de forma gratuita (peleas, filmaciones, rituales, zoofilia, etc.)
        • Sacrificarlo en instalaciones autorizadas sin aturdimiento previo
        • Abandonarlo
        • En animales de trabajo, sacrificarlos cuando ya no son de utilidad
      • Provocar su muerte por omisión
        • Negación de auxilio (animal atropellado, etc.)
        • Deficiente alimentación y alojamiento
        • Negación de atención sanitaria e higiénica adecuada (vacunas, tratamientos necesarios, revisiones, etc.)
        • No denunciar o no detener a un maltratador
        • Prohibir o evitar que se le alimente si está abandonado
      • Atacarlo
        • Mutilarlo de cualquier forma
        • Golpearlo por cualquier motivo
        • Entrenarlo para que sea agresivo
        • Emplearlo en experimentos
        • Abandonarlo
      • Abusar de él
        • Obligarlo a trabajar físicamente de forma despiadada
        • Utilizarlo, sedado o no, para pedir limosna
        • Tenerlo destinado a guarda atado y solo de forma permanente
        • Ejercer o facilitar prácticas de zoofilia
        • Abandonarlo
        • Utilizarlo de forma intensiva para la cría y venta de cachorros
    • Psicológicos
      • Negarle la relación con las personas y con otros animales
      • Confinarlo a un espacio reducido
      • Limitar o suprimir sus salidas a la calle
      • "Entrenarlo" para que sea agresivo o en ataque
      • Abandonarlo

    TOXOPLASMOSIS, SU EMBARAZO Y SU GATO

    ... la familia junta para toda la vida.

     

    ¡No crea todos los mitos y la información errónea! Estar embarazada no quiere decir que usted tiene que dejar de cuidar a su gato. Aprenda los hechos acerca del embarazo, las cajas de arena de los gatos y la toxoplasmosis - y los pasos simples que usted puede tomar para reducir el riesgo.

    Y con el bebé somos tres

    Felicitaciones, ¡está esperando un bebé! Es probable que haya oído acerca de la toxoplasmosis, porque puede ocasionar defectos congénitos graves. Una mujer que adquiere toxoplasmosis durante el embarazo puede transmitir la infección a su bebé no nacido aún. Es esta infección en el útero la que ocasiona temor entre los dueños de gatos, ya que la infección de toxoplasmosis congénita puede llevar a abortos y una gama de deformaciones congénitas. Muchas mujeres embarazadas tratarán de reducir su riesgo de adquirir toxoplasmosis abandonando a sus gatos.

    Sin embargo, la toxoplasmosis es una enfermedad poco común en países como el nuestro y es una que se puede evitar fácilmente. Los gatos adquieren toxoplasmosis cuando comen comida cruda contaminada, pájaros, ratones o tierra. Aunque los gatos son la única especie de animal que descarta la etapa contagiosa en sus heces, otros animales pueden transmitir la toxoplasmosis si se come su carne infectada sin cocinarla debidamente.

    Afortunadamente, ser dueña de un gato no aumenta necesariamente el riesgo de adquirir toxoplasmosis. Entender el ciclo de vida de Toxoplasma gondii (T. gondii) y el papel que desempeñan los gatos en la transmisión de la enfermedad puede calmar los temores de transmitir toxoplasmosis congénita. Los gatos deben continuar siendo una fuente de alegría y compañía para sus dueñas durante el embarazo y después del nacimiento de un niño.

    Ciclo de vida

    T. gondii es un organismo protozoario que puede infectar a todos los mamíferos, los cuales actúan como anfitrión intermedio. El gato es el único animal que puede apoyar la reproducción, tanto sexual como asexual de T. gondii, y, por lo tanto, desempeña un papel clave en el ciclo de vida del organismo.

    T. gondii existe principalmente de tres formas. Se desarrollan ooquistes como resultado de la reproducción sexual, la cual ocurre en el intestino pequeño de un gato que ha consumido quistes de tejidos que contienen T. gondii. Estos ooquistes contagiosos se producen durante aproximadamente dos semanas después de que un gato adquiere la infección por primera vez, lo que normalmente ocurre en un gatito que caza al aire libre. Una vez que un gato ha sido infectado con toxoplasmosis, adquiere inmunidad y pocas veces se puede volver a infectar. Por lo tanto, es únicamente durante su primera exposición a la toxoplasmosis cuando el gato excreta quistes potencialmente contagiosos. Además, los ooquistes no son inmediatamente infecciosos y requieren un período de incubación de uno a cinco días para que se vuelvan infecciosos.


     

    Los seres humanos adquieren la toxoplasmosis por uno de tres mecanismos. Más comúnmente, se consume carne no cocinada debidamente que contiene toxoplasmosis dentro de quistes de tejidos. La ingestión directa de ooquistes infecciosos es un método menos común de adquisición y no es probable que ocurra por contacto directo con el gato. La transmisión transplacental puede ocurrir cuando una madre adquiere una infección primaria cuando está embarazada.

    ¿Por que es improbable que los gatos transmitan directamente la toxoplasmosis?

    Es improbable que los gatos transmitan directamente la toxoplasmosis a sus dueñas por varios motivos. En primer lugar, únicamente los gatos que ingieren quistes de tejidos adquieren la infección. Para la población felina, esto incluye gatos al aire libre que cazan y comen ratones y otros roedores sin cocinar, al igual que gatos a quienes sus dueños les dan carne cruda como golosinas. Además, es únicamente después de que un gato queda expuesto por primera vez a T. gondii cuando excreta ooquistes, y lo hace sólo durante dos semanas. Un gato cazador al aire libre a menudo queda expuesto como gatito y es menos probable que transmita la infección al envejecer. Por lo tanto, basado únicamente en las probabilidades, el riesgo de contacto directo con un gato que excreta ooquistes es poco común.

    En segundo lugar, los ooquistes no son inmediatamente infecciosos y requieren de uno a cinco días para que puedan infectar. Por lo tanto, si se cambia la arena todos los días, es improbable que ocurra una exposición a los ooquistes infecciosos.

    Por último, ya que los ooquistes se transmiten por ingestión, una dueña debe tener contacto con heces contaminadas en la caja de arena y luego, sin lavarse las manos debidamente, tocar la boca.

    ¿Cómo debe la dueña de un gato reducir el riesgo de la toxoplasmosis?

    Basado en un entendimiento del ciclo de vida de T. gondii y el papel que desempeñan los gatos en la transmisión de enfermedades, las siguientes son recomendaciones generales que las dueñas de gatos pueden seguir:

    * Ponerse guantes al trabajar en la tierra. Si no se ponen guantes, es necesario lavarse bien las manos después de tener contacto con la tierra.

    * Lavar todos los vegetales crudos por completo.

    * Los gatos que viven dentro de la casa y que, únicamente comen comida previamente empaquetada no adquieren toxoplasmosis, y, por lo tanto, la caja de arena no es fuente de infección.

    * Los gatos al aire libre o los gatos que viven dentro de la casa y que comen carne sin cocinar pueden adquirir toxoplasmosis. En esta situación, las mujeres embarazadas deben evitar cambiar la arena o hacerlo únicamente con guantes de goma.


     

    * Cambiar la arena todos los días.

    * NO debe deshacerse de su gato.

    ¿Cómo se diagnostica la toxoplasmosis congénita?

    La toxoplasmosis congénita es poco común y ocurre en aproximadamente 3000 recién nacidos cada año en los Estados Unidos. Incluso con la infección primaria, no todas las madres transmitirán la infección en el útero. La capacidad de infectar aumenta durante el transcurso del embarazo, con índices de transmisión de 15%, 30% y 60% en el primer, segundo y tercer trimestres, respectivamente. Sin embargo, el riesgo de malformaciones congénitas severas es más alto al principio del embarazo.

    La toxoplasmosis en la madre se puede tratar eficazmente con antibióticos, y se pueden dar antibióticos adicionales para tratar al feto en caso de que se documente la infección congénita.

    Conclusión

    Ser dueño de un gato tiene muchos beneficios en lo que se refiere a la compañía y el cariño que no se pueden medir. Aunque los gatos desempeñan un papel integral en el ciclo de vida de T. gondii, es improbable que transmitan la infección directamente a sus dueñas y pueden seguir siendo, sin riesgo, un ser querido de la familia cuando usted esté esperando a un nuevo bebé.

    ©2000 Dumb Friends League y ©2003 La HSUS.

     

    Bebé en casa...¿qué hago con el perro?

    Un bebé en la familia !!¿Què hago con mi perro?!!

     

            La llegada de un bebè a la familia puede preocuparnos cuando hay un perro en casa. La realidad es, que cuando un bebe llega a casa, lo mas normal es que el perro lo acepte como un miembro mas, un cachorro al que debe soportar y probablemente, proteger. No hay que temer la curiosidad del animal, y siempre y cuando se guarden las medidas higiénicas, podrá acercarse al recién nacido. 

     

            En ocasiones, puede suceder que el animal  vea al bebè como un intruso que le roba protagonismo. Esto sólo sucederá si sus amos le restan atención al perro e impiden, a la vez, que se acerque al recién llegado. 

    No obstante, por muchos celos que siente del bebe, éste no corre ningún peligro y por tanto es absurdo deshacerse de él.  Tristemente, la llegada de un recièn nacido es una de las causas más comunes de abandono de perros.

     

            Cuando llegue el bebé, debemos aumentar las caricias y palabras cariñosos hacia el perro, y evitar alimentar al bebe delante de él.  Convendrá regalarle algunos juguetes para que no robe los del niño. Recuerden, es muy importante no fomentar los celos.

     

     

    Para Prevenir:

     

    • Asegúrese de que el animal este perfectamente sano y vacunado, libre de parásitos, y problemas de piel

     

    • Si hasta ahora el cuidado del perro ha corrido por cuenta de una sola persona en casa, es bueno empezar a compartir esta responsabilidad, pues el bebé requerirá de mucho tiempo. De este modo, el animal se irá independizando de quien està a cargo, y no se sentirá excluido por el nuevo niño o la nueva niña.

     

    • Antes de que nazca el niño, familiarice al animal con la colonia que se usará sobre la piel del recién nacido.

     

    • Durante el embarazo, cuando compre la cuna colóquela en su lugar y deje que el perro se acerque y la huela tanto como quiera. Actúe del mismo modo que si hubieses comprado un mueble cualquiera.

     

    • En el momento en que su bebé llegue a casa, trate de manejarse con el perro como si nada hubiera pasado.

     

    • Tarde o temprano, su perro y su bebé se van a encontrar. Lo ideal es que eso ocurra apenas tu pequeño llegue a casa. Pero atención: sólo debe permitir que el perro se acerque, lo huela y pueda verlo. Si el perro quiere lamerlo, evite gritarle. Háblele con un tono firme pero delicado. No lo asuste ni lo haga sentir como un intruso en casa.

     

    • Cuando el perro se acerque por primera vez a su bebé, y también en las ocasiones sucesivas, controle el encuentro sobre todo si tiene un perro grande. Una buena manera es que mientras usted tiene al bebé, su pareja deje que el perro se acerque pero sujetándolo siempre con la correa.

     

    • No aísle al perro. Déjelo que siga compartiendo con la familia como siempre

     

    • No deje a tu mascota sola con el bebé. Por más educado y cariñoso que sea, en su afán de curiosear puede voltear la cunita o arañarlo sin querer.

     

    • Saque a su perro a pasear más seguido, para que sienta que todo sigue igual, en cuanto a la atención que la familia le brinda. Si lleva al bebé en el cochecito, será mejor, puesto que el animal comenzará a asociar al bebé con situaciones de esparcimiento.

     

    • Actúe con su perro en forma coherente, y trate de que todos los integrantes de la familia hagan lo mismo: permitir y prohibir las mismas cosas.

     

    • Un muy especial cuidado debe tener, desde el momento en que el bebé comience a moverse o a gatear, pues en esta etapa la criatura se desplaza de manera imprevisible y puede perder el equilibrio, cayendo sobre la mascota, que puede asustarse y reaccionar instintivamente.

     

    • A medida que el niño o la niña crezca y comience a hablar, hay que enseñarle que el perro es un ser vivo que debe ser respetado. Y es que si le jalan las orejas o la cola, el animal intentará defenderse.

     

    • Hay que enseñarles a convivir con el animal, y a respetar sus momentos de sueño, de comida, de cansancio o de juego. De este modo, logrará una excelente relación entre su hijo o hija, y su mascota.

     

    Lo que nunca hay que hacer:

     

    • Descuidar al animal y dedicarse de lleno al recien nacido
    • Retar al perro si éste se acerca al niño
    • Mantenerle encerrado por miedo a contagios
    • Dar al perro los juguetes viejos o estropeados del niño.